La izquierda francesa retira por sorpresa la ley para prohibir los toros ante el “obstruccionismo parlamentario”

La izquierda francesa retira por sorpresa la ley para prohibir los toros ante el “obstruccionismo parlamentario”

En contra de lo que estaba previsto, el Parlamento de Francia no ha votado este jueves la proposición de ley para prohibir las corridas de toros en todo el país. Ante la multiplicación de enmiendas sobre el texto, presentadas principalmente por la derecha y la extrema derecha y cuyo examen habría hecho imposible la votación antes del plazo de la medianoche, los diputados de Francia Insumisa (LFI) han retirado el texto, ante lo que han calificado como ejemplo de “obstruccionismo parlamentario”.

Tras un bronco debate, el promotor de la ley, el diputado de izquierdas de Francia Insumisa Aymeric Caron, ha anunciado que volverá a presentar una nueva propuesta "transpartidista". Por el momento, no ha precisado la fecha.

“Desde hace tres meses, desde que trabajo con mi grupo en este proyecto para acabar con la tortura que son las corridas de toros oigo mucho hablar de valor. Lamento no ver mucho valor en este hemiciclo hoy, veo bastante cobardía en la forma en la que se ha huido de los debates y se ha negado el voto", ha dicho Caron en el hemiciclo. “Pero lo que pasa hoy no es un final, es un comienzo: con mis colegas vamos a presentar una nueva proposición de ley, una ley transpartidista que se inscribirá en el marco de los debates de la semana de la Asamblea. E invito a los miembros de los otros grupos, porque sé que son muchos los que quieren acabar con las corridas de toros, a que trabajemos juntos para lograr una victoria colectiva”.

La sesión de este jueves correspondía al espacio parlamentario dedicado al grupo Francia Insumisa (LFI), una jornada en la que los diputados del partido pueden incluir en el orden del día los textos que consideren oportunos para que se discutan y se voten en orden, sin que pueda prolongarse la sesión más allá de la medianoche. Francia Insumisa optó por situar la inclusión del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo en la Constitución –texto aprobado con una gran mayoría– y la prohibición de las corridas de toros como los primeros textos del día, dos temas de fuerte valor simbólico y susceptibles de crear fracturas en el interior de algunos partidos.

En el último momento, el grupo decidió eliminar una proposición para aumentar el salario mínimo, una propuesta ya rechazada en una votación anterior, y que el partido decidió eliminar en previsión las múltiples enmiendas que otros grupos iban a presentar para ralentizar el debate y las votaciones. En particular, los diputados de la coalición presidencial, Los Republicanos y Agrupación Nacional propusieron la mayoría de las más de 800 enmiendas sobre la tauromaquia y las más de 230 sobre la constitucionalización del aborto, algunas de las cuales están a veces muy alejadas del objetivo de estos dos textos sociales y que provocaron las protestas de LFI.

"Podemos abolir las corridas de toros hoy. Pero algunos de ustedes han optado por no debatirlo. Se han presentado más de 800 enmiendas y es imposible (...) llegar a tiempo a la votación", ha dicho Aymeric Caron.

De hecho, muchas de esas enmiendas proponían simplemente cambiar el título del proyecto de ley ('Proyecto de ley 329 para la abolición de la tauromaquia: un pequeño paso para el animal, un gran paso para la humanidad'). Por ejemplo, el diputado de Agrupación Nacional (extrema derecha), Yoann Gillet, propuso sustituir las palabras "un gran paso para la humanidad" por "un gran paso para negar nuestra cultura". En la misma línea, el diputado del partido de Emmanuel Macron, Renacimiento, Patrick Vignal, proponía cambiar la misma frase por "empobrecer el sur de Francia" o sustituir la palabra "mosquito" por "humanidad". Otro legislador propuso una enmienda para dar a los toreros "formación sobre el bienestar de los animales en una granja de toros"

Más que del tratamiento de los toros en la plaza, los debates se han centrado en la defensa de la tauromaquia como "patrimonio cultural", un argumento esgrimido sobre todo por miembros de los partidos Los Republicanos y Agrupación Nacional. También se ha evocado la defensa "de las tradiciones regionales".

“La feria ya no es sinónimo de corridas de toros, poner fin a la violencia en la arena no marcará el fin de la fiesta; seguiremos disfrutando con la música de nuestras bandas, cantando Paquito el chocolatero o las Les fêtes de Mauléon”, ha rebatido Anne Stambach-Terrenoir, diputada de Francia Insumisa del Alto Garona, durante el debate parlamentario este jueves.

El día anterior a la votación, Macron abogó por "una conciliación, un intercambio de ideas" sobre el tema y “no por prohibición”. "Bajo mi punto de vista, esa no es la prioridad del momento; es necesario que este tema avance con respeto y consideración", dijo el jefe de Estado durante la reunión de la Asociación de Alcaldes de Francia en París. "Debemos tener en cuenta las especificidades y las costumbres locales a las que nuestros compatriotas están legítimamente apegados".

Un artículo del código penal francés ya prohíbe actualmente cualquier acto de crueldad con los animales que se encuentran bajo protección de los seres humanos (animales domésticos, ganado, etc.) y solo una derogación autoriza la celebración de corridas de toros en unas 50 ciudades del sur del país, que consideran la tauromaquia como una "tradición local ininterrumpida", según el texto. El objetivo de la proposición de ley era poner fin a este régimen de excepción y aplicar el código penal en todo el territorio nacional.

En varias ocasiones, los representantes electos que han defendido la abolición han citado sondeos de opinión que muestran que entre ocho y nueve de cada 10 franceses están a favor de prohibir esta práctica. Incluso en esas ciudades con tradición taurina (como Arles, Bayona, Béziers, Dax, Mont-de-Marsan o Nîmes), donde las encuestas muestran un mayor apego a la tauromaquia, un sondeo del IFOP de junio de este año señalaba que el 61% sus habitantes es favorable a que se elimine la muerte del toro de la faena.

"¿Cómo tolerar que se sigan celebrando corridas de toros cuando están prohibidas por la ley común?”, ha dicho Aymeric Caron en la tribuna de la Asamblea.