El ministro que no llegó a pisar la Luna

El ministro de Ciencia, Pedro Duque, pidió a los ciudadanos hace justo un año, en una entrevista con EL PAÍS, “un margen de confianza” para demostrar las bondades de sus políticas. El exastronauta, nombrado el 6 de junio de 2018, no ha tenido ese margen de confianza del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que lo ha destituido este sábado junto a otros ministros. Duque deja como legado un aumento de un 60% de la inversión en ciencia gracias a los fondos de la Unión Europea y nuevos programas de innovación para grandes iniciativas estratégicas empresariales. Será sustituido por Diana Morant, actual alcaldesa de Gandia (75.000 habitantes, Valencia).

El ingeniero aeronáutico español que estuvo dos veces en el espacio cogió las riendas del Ministerio de Ciencia con unos presupuestos exiguos, heredados del Ejecutivo de Mariano Rajoy, que se prorrogaron hasta 2020 por la inestabilidad política en España. Su nombramiento produjo “esperanza” en la comunidad científica, como destaca Jorge Barrero, director general de la Fundación Cotec, dedicada a promover la innovación. “Quizá su mayor legado es un presupuesto que al final él no va a ejecutar. Yo diría que se ha quedado un poquito a medias. Su año seguramente era este: el año en que podía empezar a hacer política, porque ha podido tener un presupuesto. Diría que es como el astronauta Michael Collins: llegó a la Luna, pero no la pisó”, opina Barrero.

Duque se encontró en 2018 con un sistema científico público en demolición tras un recorte presupuestario del 30% en la década anterior, con una plantilla muy envejecida y con contratos precarios para los más jóvenes. “Las condiciones de los científicos son peores que en 2010”, admitió el ministro hace un año. Su ministerio propuso el pasado octubre un Pacto por la Ciencia y la Innovación, con el objetivo de garantizar el incremento de la financiación y estabilizar a los científicos del sector público. Este año, su equipo se ha centrado en reformar la Ley de la Ciencia, con un borrador criticado por ir “en contra de la excelencia científica”, según la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), que agrupa a 84 organizaciones.

“La situación de la investigación en España sigue siendo mala”, opina la física Perla Wahnón, presidenta de la Confederación de Sociedades Científicas de España

La física Perla Wahnón, presidenta de la COSCE, reconoce “el impulso” dado por Duque al Pacto por la Ciencia y a la “necesaria” reforma legal del sistema, pero es muy crítica. “Aunque ha incrementado el presupuesto, no lo ha hecho suficientemente, y la situación de la investigación en España sigue siendo mala”, señala. El Gobierno español en su conjunto, todavía con los presupuestos de Rajoy prorrogados, invirtió el año pasado unos 2.658 millones de euros en investigación científica, desarrollo e innovación, casi un 42% menos que en 2009, según los datos del propio Ministerio de Ciencia.

Duque lanzó en 2019 un paquete de medidas urgentes para acabar con la burocratización que agarrota a la ciencia española desde 2014, cuando el Gobierno del PP impuso un estricto control del gasto en los laboratorios públicos, con interminables papeleos para comprar los materiales más básicos. Wahnón lamenta que aquellas medidas de 2019 “no han sido todo lo eficaces que se suponía” y siguen las excesivas “trabas burocráticas y legales”. La presidenta de la COSCE denuncia “la elevadísima precariedad y temporalidad del sector” y pide “refundar el sistema de ciencia, para que sea tratada como un asunto de Estado”.

La bioquímica María Blasco preside la alianza SOMMa, que reúne a más de 50 centros españoles de investigación punteros. A su juicio, Pedro Duque “siempre ha escuchado” sus reivindicaciones y ha defendido el programa de los centros Severo Ochoa y unidades María de Maeztu, una iniciativa para crear instituciones de excelencia en España. “Es fundamental no solo que se apoye, sino que se amplíe. Las trabas administrativas a la ciencia continúan y habría que abordarlas para frenar la pérdida de talento”, advierte Blasco, también directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, en Madrid.

Pedro Duque suele bromear con que más de la mitad de los españoles piensan que viajó a la Luna, cuando la realidad es que estuvo en el espacio nueve días en 1998 y otros 10 días en 2003, a solo unos 400 kilómetros de altitud. Ahora tampoco pisará la Luna de los mayores presupuestos para ciencia de la historia de España. Pero esta vez se quedó más cerca.

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